¿Qué es la economía circular aplicada a la comida de mascotas?

La economía circular aplicada a mascotas consiste en transformar excedentes de proteína de grado humano —alimento en buen estado que el retail descarta por razones estéticas, sobrestock o proximidad de vencimiento— en snacks para perros y gatos, en vez de que ese alimento termine como pérdida. En Chile, las mermas de supermercados se estiman en torno a US$177 millones anuales (2022), y este modelo busca darle una segunda vida a parte de ese excedente.

Por qué se generan tantas mermas de proteína

El retail descarta alimento apto para consumo por varias razones que no tienen que ver con su seguridad: cortes con forma poco "vendible", empaques dañados durante el transporte, sobrestock frente a la demanda real, o productos que se acercan a su fecha de vencimiento antes de venderse. Es alimento que cumplía los estándares sanitarios — simplemente no encontró comprador a tiempo.

Excedente no es lo mismo que desperdicio o basura

Es una distinción importante: un excedente es alimento en buen estado que no se vendió; un desperdicio real es alimento que ya se deterioró y no puede reaprovecharse de ninguna forma. La economía circular pet food trabaja exclusivamente con la primera categoría — nunca con alimento vencido o en mal estado.

Cómo se garantiza la inocuidad del producto final

En Chile, cualquier producto de este tipo debe cumplir el Reglamento de Alimentos para Animales (D.4/2016) del SAG, que regula registro de actividades, rotulación e instalaciones. Esto significa que el proceso de rescate, selección y transformación del excedente está sujeto a la misma vigilancia sanitaria que cualquier otro alimento para mascotas — no es un atajo, es un canal adicional de abastecimiento con sus propios controles.

El contexto global: no es una tendencia menor

El desperdicio de alimentos es un problema de escala mundial: cerca de un tercio de la producción total se pierde o desperdicia (FAO), lo que equivale a cientos de miles de millones de dólares al año. La ONU fijó como meta (ODS 12.3) reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita al 2030, y la industria pet food —a nivel global— es una de las que más rápido está adoptando el upcycling como respuesta, con marcas como Shameless Pets en Estados Unidos certificadas por la Upcycled Food Association.

El modelo en Chile

Chile es, además, uno de los principales importadores de alimento premium para mascotas en Latinoamérica, lo que muestra una demanda creciente por productos de mejor calidad — un contexto favorable para que modelos de economía circular local, como el de marcas chilenas nacidas de empresas de valorización de residuos orgánicos, empiecen a ganar espacio frente a la oferta tradicional.

Mini-FAQ

¿Es seguro un snack hecho con excedentes rescatados? Sí, siempre que se rescate alimento en buen estado (no vencido ni deteriorado) y se procese bajo la normativa correspondiente.

¿Esto es lo mismo que "reciclar comida"? Es más preciso hablar de "upcycling" (supra-reciclaje): el ingrediente se transforma en un producto nuevo de mayor valor, sin degradarlo — no es un reproceso de material de desecho.

¿Cómo puedo saber si una marca realmente hace esto o solo lo dice? Busca transparencia concreta: de dónde viene el excedente, qué porcentaje del producto lo compone, y si publican reportes periódicos con cifras verificables.